*) Ec. Pablo Broder

En el marco de su acostumbrado doble discurso, el domingo electoral el Presidente pronunció dos mensajes contradictorios en un breve lapso, en los cuales siguen ausentes las temáticas que hacen nada menos que al lamentable estado del cuerpo nacional, acosado por la anomia cambiaria, la desocupación, la caída inexorable del poder adquisitivo, la inexistencia del peso como moneda nacional, el avance de la pobreza y la inseguridad, el terror del narcotráfico y el desorden urbano creciente, producto de las múltiples y cotidianas concentraciones, (que impiden el libre desplazamiento de los pacíficos ciudadanos que necesitan acceder a sus ocupaciones) ante la pasividad de quienes deberían asegurar la vigencia del precepto constitucional de ”transitar libremente el suelo argentino”.

Ocupan el centro de la discusión, en cambio, el silencio y/o las cartas de la vicepresidente, las especulaciones en su torno, las disputas internas en el oficialismo, así como un poco saludable clima con vistas a candidaturas mediante, en el frente opositor, y también el hecho que, con centelleante velocidad, se dispuso la convalidación exprés de 116 DNU antes del recambio en el Senado, algunos de ellos de profunda significación.

Adicionalmente, y quizás fruto de la muy crítica situación de las finanzas públicas, cobró inusitada urgencia en los dichos oficiales, el posible acuerdo (postergado innecesariamente por casi dos años), con el FMI.

El anuncio presidencial en tal sentido, revela la necesidad de evitar que las reservas netas del Banco Central muestren signo negativo en el arranque de 2022 y fuercen un salto del dólar oficial, tras haber sacrificado inútilmente US$ 2.500 millones en los últimos meses, sólo para evitar una estampida del tipo de cambio no oficial previo al acto eleccionario. (La Nación 20-11-21).

La bienvenida toma de conciencia sobre la urgencia en resolver esta crucial encrucijada, a despecho de no tan lejanas expresiones del kirchnerismo contrarias a un acuerdo, se basa en que un default con el Fondo implicaría que la Argentina podría dejar de recibir financiamiento de organismos como el Banco Mundial y el BID, así como cartas de crédito para su comercio exterior, o que por falta de financiación, nuestras padecientes industrias se vean impedidas de importar algunos de sus repuestos e insumos vitales, para proseguir con su actividad productiva.

En este contexto, la imprevisibilidad y falta de coordinación habituales en el modus operandi del gobierno, se acentuó después de las elecciones legislativas. Una prueba es la prohibición del Banco Central para la venta en cuotas con tarjetas de crédito, de pasajes al exterior y servicios de viaje, impuesta de manera sorpresiva, restricción que, al reducirse los vuelos internacionales, afectará también el flujo de viajeros extranjeros, en un momento donde las divisas producidas por el turismo receptivo, serían mucho más que bienvenidas.

En otro orden, y consistente con la obsesión K de búsqueda o creación de cajas, se dio a conocer una insensatez mayúscula cuando el oficialismo, con rapidez, logró hacer aprobar en Diputados el dictamen de un proyecto de ley que crea una tasa de hasta 3% sobre todos los productos envasados, que habrá de impactar en los precios, justo a contramano del discurso oficial de lucha contra la inflación.

Esta iniciativa constituye lisa y llanamente un nuevo impuesto distorsivo y en cascada, que se trasladará a los consumidores. Y fundamentalmente, creará una enorme caja, que analistas ya han estimado entre $ 300.000 y 420.000 millones anuales. No obstante, cabe esperar que, a pesar del apuro oficialista, no puedan lograr su aprobación antes del 10 de diciembre próximo, momento a partir del cual el oficialismo pierde sus mayorías legislativas.

Sería imperioso que la próxima conformación del Congreso Nacional restablezca los necesarios debates sobre las prioridades fundamentales que exige la crítica hora actual, a despecho de las urgencias kirchneristas, ya sean de creación de cajas, como de resguardo de su poder e impunidad.

Quieran los legisladores hacerse eco de esta crítica hora.

 

*) Es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, habiendo realizado cursos de especialización en Economía Moderna en la Universidad Federico Santa María (Valparaíso, Chile).

Fue profesor y miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires; y profesor (en la carrera de postgrado) y director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de la Cuenca del Plata, Corrientes. Argentina.

Presidió la Fundación de la Facultad de Ciencias Económicas, fue miembro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal, y secretario general de la Sociedad Internacional para el Desarrollo en Argentina.

Fue Secretario de Programación Económica del “Gabinete de la Oposición” de la Unión Cívica Radical (Comité Nacional). Ha sido el introductor en la Argentina del programa Grameen, siendo a su vez presidente de la Fundación Grameen Argentina y representante honorario para la Argentina y el Paraguay del Profesor Muhammad Yunus, creador del Grameen Bank (el Banco de los Pobres) en el mundo.

Expositor en diversos congresos, nacionales e internacionales, columnista en medios gráficos, radiales y televisivos, es autor de numerosos artículos.

Sus libros: “Fundamentos de la Economía”; “Desarrollo y Estancamiento en el Proceso Económico Argentino”; “La Argentina y el Mundo”; “La convertibilidad en crisis”; “La Argentina de la posconvertibilidad”; “Dos años en la era K”; “Mitos y realidades en la era K” y “El ocaso de la era K”.

Desarrolla su actividad en el ámbito público y privado, como director y asesor de gobiernos locales, empresas e instituciones.

*) Alberto Fernando Prandi De Césare

Desde la irrupción del nuevo virus, las autoridades de la Organización Mundial de la Salud han actuado en forma errática, contradictoria y muchas veces equivocada, no siendo capaces de generar certezas y credibilidad en sus dichos y acciones. A modo de ejemplo, afirmaron durante mucho tiempo que se trataba de una enfermedad no letal, como muchos otros virus que la humanidad ya conocía y por ende alcanzaba con que fuera tratada adecuadamente.

Luego que ingresara en Europa, se dieron directivas a todos los países para que cualquier persona que falleciera por enfermedades prevalentes o por cualquier otra causa, si tenía un test positivo de Covid, se certificara su deceso por esta causa, falseando la realidad de los datos de forma inexplicable.

Ese cambio de criterio generó pánico, como era lógico esperar, más allá que todos los inviernos hubiera los mismos decesos o más, causados por complicaciones con la gripe del virus de la Influenza con síntomas similares así como de contagio.

Se generó la “pandemia del miedo”, se desatendió todo lo referente a la Salud que no fueran los problemas respiratorios, dándole absoluta prioridad a una enfermedad que por ejemplo en nuestro país en el primer año causó 74 muertes. Una cifra baja si se compara con todos los fallecimientos producidos por las principales causas de muerte en el Uruguay desde hace décadas, pero que en muchas de éstas las mismas se duplicaron por no tratarse como se debía, en tiempo y forma, tal como vemos en los informes de estos últimos meses sobre los aumentos en el número de patologías severas, porque se suspendieron las cirugías, los exámenes preventivos y las consultas presenciales entre otras muchas “omisiones de asistencia”.

Con esas pautas, se dijo que la única solución eran las vacunas, entonces éstas se crearon, pero se hicieron desconociendo los tiempos y estudios previos que requieren para ser probadas y testeadas durante dos o tres años antes de ser aplicadas a la población.

Fue así que por régimen de excepción se validaron “inyecciones” que no contaban con las garantías necesarias. Fue así que no cumplieron su cometido, las dos dosis que garantizaban la “vida eterna”, que luego fueron tres y sigue la cuenta, empezando a hablarse de refuerzos de por vida.

Muchas que prometían ser igual de efectivas, no lo fueron, y países del primer mundo con altos índices de vacunación tienen por estas horas récord de infectados diarios en números que no se dieron antes que se empezara a vacunar. De hecho, en nuestro pequeño país, desde el 1º de Marzo al 1º de Julio, cuando se inició la vacunación masiva, en sólo cuatro meses murieron más de 5.000 personas, llegando a estar en el primer lugar a nivel mundial de fallecimientos por Covid por cada 100.000 habitantes.

A nivel mundial, al igual que acá, no se dieron los tiempos para que nuestro sistema inmunológico creara los anticuerpos en forma natural y las inyecciones hicieron que el virus siguiera mutando (nunca la humanidad conoció un virus que tuviera, en tan breve plazo, el número de variantes de éste).

Luego empezaron a llegar las variantes, que sirvieron para justificar el fracaso de estas “vacunas express”, en especial la Delta que explicó todo lo que salió mal, todo lo inexplicable o simplemente se culpó a los que no estuvieron de acuerdo en vacunarse.

Pero en estas horas aparecen los científicos del Instituto Nacional de Genética de Japón, país que pasó de tener 23.000 casos diarios en Agosto a 140 en Noviembre, indicando que la razón de este cambio tan radical es, ni más ni menos, debido a la imposibilidad del virus de reproducirse tras demasiadas mutaciones, lo que estaría haciendo que esta variante Delta esté mutando hacia la auto extinción. Pero para que esta positiva noticia pierda fuerza rápidamente ya tenemos una nueva cepa, la Ómicron, originada en Sud África, que promete ser peor que todas sus antecesoras.

Qué bueno hubiera sido que a nivel planetario, se hubiese dado el imprescindible debate entre muchos técnicos y expertos que sencillamente no coincidían con la “verdad única universal”, para escuchar, para entender mejor, para que quienes no tenemos la formación académica en esta temática pudiéramos nutrirnos de ambas vertientes y generar nuestra propia postura. Era nuestro derecho, estaba en juego nada menos que la salud y la vida de la raza humana.

En cambio se optó por acallar el disenso, descalificar al que pensara diferente, aunque éstos fueran científicos de igual o mayor nivel que los que sustentaron “la historia oficial”. Que alternativa se le dejó a quienes se vacunaron; la inmensa mayoría de éstos lo hicieron sin convencimiento alguno porque en todas partes se presionó a la población, se utilizó el miedo ya que los que no lo hicieran perderían Derechos, perderían Libertades y hoy países como Austria ya la han declarado obligatoria.

Y ahora, van por los niños. Ahora van por nuestros hijos o nietos, sabiendo que la realidad está marcando que ya se tomó un tremendo riesgo con los adultos, cuando aún no se saben las secuelas que dicha decisión va a mostrarnos en el devenir del tiempo.

Y van por los niños con un argumento execrable ya que se reconoce claramente que éstos no lo necesitan en absoluto, pero los ponemos en riesgo, que también se reconoce, porque eventualmente se podrían favorecer a los adultos o sea a nosotros mismos padres o abuelos. Por todo ello, por sentido común, basta, basta ya, a nuestros niños no, ni ahora ni nunca.

 

*) Alberto Fernando Prandi De Césare (63), casado, 3 hijos y 1 nieta.

Operador inmobiliario de Punta del Este y La Paloma desde 1978.

Presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este (Adipe), por dos períodos consecutivos 2001-2003 y 2003- 2005.

Subsecretario de Turismo y Deporte a partir del 2005 integrando el gabinete del primer gobierno progresista en la historia del Uruguay.

Presidente de Rotary de Punta del Este en el período 2002-2003.

Presidente y socio fundador de la Asociación de Empleados de Inmobiliarias (Aedi) por el período 2003-2005.

*) FAO

El informe de la FAO El estado mundial de la agricultura y la alimentación de 2021 pone de manifiesto la fragilidad de nuestros sistemas agroalimentarios y se ofrecen soluciones sobre cómo hacer frente a perturbaciones repentinas.

Los países deben hacer que sus sistemas agroalimentarios sean más resilientes a perturbaciones repentinas como las observadas durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), que ha pasado a ser uno de los principales factores determinantes del último aumento de las estimaciones sobre el hambre mundial.

Según un nuevo informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), sin la debida preparación las perturbaciones de carácter imprevisible seguirán socavando los sistemas agroalimentarios.

La edición de este año del informe de la FAO El estado mundial de la agricultura y la alimentación (SOFA) se titula “Lograr que los sistemas agroalimentarios sean más resilientes a las perturbaciones y tensiones”. En él se ofrece una evaluación de la capacidad de los sistemas agroalimentarios nacionales de responder a las perturbaciones y factores de estrés o de recuperarse prontamente de estos. También se brinda orientación a los gobiernos sobre la forma en que pueden mejorar la resiliencia.

Hoy en día hay aproximadamente 3.000 millones de personas que no pueden permitirse una dieta saludable. En el informe SOFA se calcula que otros 1.000 millones de personas pasarían a engrosar las filas de quienes padecen este problema si una crisis redujera sus ingresos en un tercio. Además, los costos de los alimentos podrían incrementarse para 845 millones de personas si se produjera una alteración de las rutas de transporte fundamentales.

En el informe se definen las perturbaciones como “desviaciones de breve duración de las tendencias a largo plazo que tienen efectos negativos sustanciales en un sistema, el estado de bienestar de las personas, los activos, los medios de vida, la seguridad y la capacidad de soportar perturbaciones futuras”. Algunos ejemplos son los fenómenos meteorológicos extremos y el recrudecimiento de enfermedades y plagas de las plantas y los animales.

Incluso antes de que la COVID-19 estallara, el mundo estaba lejos de cumplir su compromiso de acabar con el hambre y la malnutrición para 2030. Y aunque las cadenas de producción y suministro de alimentos han sido históricamente vulnerables a los fenómenos climáticos extremos, los conflictos armados o las subidas de los precios de los alimentos, la frecuencia y la gravedad de estas perturbaciones van en aumento.

La publicación del informe no podría ser más oportuna.

“La pandemia puso de relieve tanto la resiliencia como la debilidad de nuestros sistemas agroalimentarios”, señaló el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, en el acto virtual de presentación, en el que también realizó una exposición el Sr. Máximo Torero Cullen, Economista Jefe de la FAO, y se celebró una mesa redonda con responsables de la formulación de políticas y estudiosos.

Medidas concretas

Los sistemas agroalimentarios mundiales -la compleja red de actividades relacionadas con la producción de productos agrícolas alimentarios y no alimentarios, así como su almacenamiento, elaboración, transporte, distribución y consumo- producen 11.000 millones de toneladas de alimentos anuales y dan empleo a miles de millones de personas, de forma directa o indirecta. No se debe dejar de insistir en la urgencia de fortalecer su capacidad para resistir a las perturbaciones.

En el informe se presentan asimismo indicadores nacionales de la resiliencia de los sistemas agroalimentarios en más de 100 países y se analizan factores como las redes de transporte, los flujos comerciales y la disponibilidad de dietas saludables y variadas.

Aunque los países de bajos ingresos afrontan generalmente desafíos mucho mayores, las conclusiones del informe muestran que los países de ingresos medianos también están en riesgo. En el Brasil, por ejemplo, el 60% de su valor de exportación proviene de solo un socio comercial, por lo que dispone de menos opciones si un país asociado se ve afectado por una perturbación.

Incluso países de ingresos altos como Australia y el Canadá están expuestos al riesgo de una perturbación, debido a las largas distancias que hay que cubrir para distribuir los alimentos. En casi la mitad de los países analizados por expertos de la FAO, el cierre de conexiones esenciales de la red haría que el tiempo de transporte local aumentara en un 20% o más, aumentando así los costos y los precios de los alimentos para los consumidores.

Sobre la base de los datos empíricos del informe, la FAO recomienda que los gobiernos hagan de la resiliencia en los sistemas agroalimentarios una parte estratégica de sus respuestas a los desafíos actuales y futuros.

La clave aquí es la diversificación -de fuentes de insumos, producción, mercados y cadenas de suministro, así como de actores-, ya que la diversidad crea múltiples vías para absorber las perturbaciones. Apoyar la creación de pequeñas y medianas empresas agroalimentarias, cooperativas, consorcios y agrupaciones ayuda a mantener la diversidad en las cadenas de valor agroalimentarias nacionales.

Otro factor fundamental es la conectividad. Las redes agroalimentarias bien conectadas superan las alteraciones más rápidamente cambiando las fuentes de suministro y los canales de transporte, comercialización, insumos y mano de obra.

Por último, es fundamental mejorar la capacidad de resiliencia de los hogares vulnerables para asegurar un mundo sin hambre. Esto se puede lograr a través de la mejora del acceso a activos, a fuentes diversificadas de ingresos y programas de protección social en caso de crisis.

“En el informe SOFA se recogen los esfuerzos de la FAO dirigidos a aumentar la resiliencia y se establecen nuevos indicadores para ayudar a los Miembros a medir la capacidad de resiliencia de sus sistemas agroalimentarios y determinar carencias que necesitan mejoras”, declaró el Sr. QU.

*) La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y es la agencia especializada que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre. Su objetivo es lograr la seguridad alimentaria para todos y al mismo tiempo garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad para llevar una vida activa y sana.

Con más de 194 Estados miembros, la FAO trabaja en más de 130 países. Todos podemos desempeñar un papel importante en la erradicación del hambre y la malnutrición.

En Uruguay, nos enfocamos en apoyar el cumplimiento del Derecho a la Alimentación Adecuada; avanzar hacia un sistema alimentario sostenible; acompañar la intensificación de la producción agropecuaria, reduciendo la brecha entre sectores urbano y rural y preservando los recursos naturales.

Por más información: http://www.fao.org/uruguay

*) Ec. Pablo Broder

Hace ya más de seis décadas, así se titulaba un documento atribuido al General Perón frente a las elecciones que se irían a llevar a cabo en 1958, ordenando a sus huestes votar por el entonces candidato Dr. Arturo Frondizi. Un claro ejemplo de pragmatismo cuya contracara se está evidenciando con lamentable nitidez en estos tiempos.

El 14 de noviembre último tuvo lugar una jornada que puede estar llamada a ser un punto de inflexión en la historia política del país. Una derrota electoral profunda, que no deja lugar a dudas sobre el curso declinante del popukirchnerismo en la Argentina, reafirmando una tendencia se viene observando con claridad. Perdió en tres de las últimas cuatro elecciones.

Ese resultado no debería sorprender si se evocara simplemente algunos de los aspectos que castigaron en el pasado reciente la vida de los argentinos: Inflación  anual que para la mayoría de las estimaciones superará el 50 por ciento, desocupación creciente, nuevos impuestos, muestra de una asfixiante presión tributaria, cuarentena eterna con graves consecuencias físicas y emocionales, colegios cerrados a pesar del clamor de la comunidad educativa y las asociaciones de padres, millones de argentinos vacunados con Sputnik, que al día de hoy no fue aprobada por los organismos sanitarios de Estados Unidos ni de Europa, mientras que nuestro país podría haber contado con millones de dosis de vacunas Pfizer que el Gobierno demoró inexplicablemente en conseguirlas, más de 110 mil muertes por COVID, vacunatorio vip que dejó en evidencia los irritantes privilegios existentes en lo más alto del poder, cumpleaños vip, etc.

La dimensión del último fracaso electoral, podría estar indicando que se está consumando el fin de una triste época. El kirchnerismo estaría cerca de su ocaso definitivo.

No obstante, en la noche de la derrota, las expresiones de los vencidos, sus risas, cantos y festejos, el arabesco verbal de “perder ganando”, mostró con claridad otra de las lamentables facetas de su accionar: lo que privilegian siempre es el relato.

Cuenta lo que se dice. Vale la imagen. No importando la realidad, aunque sea su opuesto. Inversamente al razonamiento del antiguo líder justicialista cuando acuñó la histórica frase: “La única verdad es la realidad”.

El presidente Fernández, una vez más mostró su faceta desorientadora. En plena realidad de desastre electoral, convocó a un acto en la histórica Plaza de Mayo  para celebrar un triunfo ¡inexistente! ¡Perdieron por más de ocho puntos en todo el país.!

Y la población neutral contemplaba azorada los festejos, las expresiones ora triunfalistas, siempre agresivas, preguntándose: ¿Qué celebran? ¿De qué país vienen?

Vale para ellos el relato. Siempre la representación de una supuesta realidad, tratando de ocultar el curso efectivo (y doloroso) de los acontecimientos. Como por ejemplo con ese otro desatino de querer hacer menos evidente la inflación, negándose a poner en circulación billetes de superior denominación, obligando a operar con toneladas de papel moneda cuyo mayor valor (mil pesos) es el equivalente a alrededor de humildes cinco dólares.

Intento inútil: la inflación se sufre en la vida y no solo en el cajero automático.

No obstante, mientras el país deriva en un mar de incertidumbres y angustias respecto a su presente y sobre todo a su futuro, se abre una pequeña luz de esperanza: tal como se expresaba al inicio, podría estar cerca un cambio de época profundo, el fin de una era dolorosa para el país.

Y más allá del hálito bienhechor de esa perspectiva, también se puede prever una realidad casi inmediata: los resultados electorales sugieren que el Poder Legislativo   podría dejar de ser obediente seguidor del designio vicepresidencial, al no contar en ambas cámaras con las mayorías necesarias, tanto para el quórum como para la sanción de leyes que puedan afectar al estado de derecho y al equilibrio de poderes.

Se estaría evitando así, el avasallamiento institucional ejercido a través del dominio parlamentario. Hito fundamental para la vida de los argentinos.

Que así sea!

 

*) Es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, habiendo realizado cursos de especialización en Economía Moderna en la Universidad Federico Santa María (Valparaíso, Chile).

Fue profesor y miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires; y profesor (en la carrera de postgrado) y director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de la Cuenca del Plata, Corrientes. Argentina.

Presidió la Fundación de la Facultad de Ciencias Económicas, fue miembro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal, y Secretario General de la Sociedad Internacional para el Desarrollo en Argentina.

Fue Secretario de Programación Económica del “Gabinete de la Oposición” de la Unión Cívica Radical (Comité Nacional). Ha sido el introductor en la Argentina del programa Grameen, siendo a su vez presidente de la Fundación Grameen Argentina y representante honorario para la Argentina y el Paraguay del Profesor Muhammad Yunus, creador del Grameen Bank (el Banco de los Pobres) en el mundo.

Expositor en diversos congresos, nacionales e internacionales, columnista en medios gráficos, radiales y televisivos, es autor de numerosos artículos.

Sus libros: “Fundamentos de la Economía”; “Desarrollo y Estancamiento en el Proceso Económico Argentino”; “La Argentina y el Mundo”; “La convertibilidad en crisis”; “La Argentina de la posconvertibilidad”; “Dos años en la era K”; “Mitos y realidades en la era K” y “El ocaso de la era K”.

Desarrolla su actividad en el ámbito público y privado, como director y asesor de gobiernos locales, empresas e instituciones.

*) Mag. José Luis Corbo

 

“… el gusto por mirar y por vivir se vincula en él íntima e inmediatamente con la actitud del que opina como perito” (Walter Benjamin)

Tal vez pocas cosas nos generen más sentimiento de libertad que expresar libre y abiertamente aquello que nos gusta. Pero pocas cosas son también más falsas que el libre albedrío del gusto. Tampoco es cierto que sobre gustos no haya nada escrito. Lo cierto es que sí lo hay, y bastante.

Los límites en cuanto al sentido del gusto, algo de lo que autores como Bourdieu, Adorno y tantos otros se han ocupado, son diversos, y la forma en que los gustos se configuran reflejan un sinnúmero de relaciones que configuran un sujeto particular en cuanto a su dimensión única, pero con un condicionamiento tal que su gustar se reduce a la analogía de la colcha de retazos, aquella que es diferente a todo pero igual a mucho.

Fromm refería al concepto de inconsciente social, en sus manías de atar a Marx y a Freud. Ese inconsciente social configura estados de consciencia que se encargan de instalar en los sujetos una suerte de piloto automático que define los límites de las acciones y de los sentires.

La manipulación subliminal e inconsciente, de génesis práctica, se mueve para Fromm en primer lugar al ritmo de las relaciones productivas. El mercado y sus relaciones de producción, en esa ardua tarea de producir tanto los objetos como los consumidores, y apoyado en la industria propagandística y el marketing, no solamente genera falsas necesidades -una de sus tareas fundamentales- sino que desarrolla a la vez sentidos estéticos. El mercado debe, obligatoriamente, construir la dimensión estética de los objetos que produce y asignarles imperceptiblemente un valor de cambio.

Esta lógica se extiende desde los objetos más básicos y de uso diario hasta la producción de la industria cultural. El mercado se empeña de igual forma en perfumar el papel higiénico o imprimirle dibujos infantiles, que en venderte un artista por radio o televisión.

Todo tiene valor de cambio y todo te puede llegar a gustar en tanto la popularidad del objeto despierte el interés latente del potencial consumidor.

Además, y en esto podríamos adherir con Bourdieu, los diversos campos prácticos en los que nos movemos construyen habitus, formas de ser y de hacer que representan esos espacios de acción de los que devienen, y que son propios de ellos. Hasta la comida que nos gusta nace de relaciones prácticas, objetivas, que definen el ser social y se instalan sobre el sujeto en su individualidad pero se mueven dialécticamente entre el todos y el uno.

La lucha de clases reside a su vez al interior de los gustos y el gustar no es privilegio de los cultos sino que es adherir a parámetros estéticos hegemónicos impuestos por aquellos que, desde el pedestal de los grandes, asignan valor a objetos y acciones, juzgando con vara propia lo que dan a llamar el buen gusto. Por otra parte, el mal gusto no es más que el gusto no hegemónico. Es decir que no es ni occidental, ni católico, ni burgués.

Como bien lo decía Benjamin, el gusto nace de la voluntad del perito, voluntad que representa intereses de clases, intereses que reflejan dinámicas de clases y que excluyen a partir de la capacidad de gustar a aquellos que no están preparados para el buen gusto. A los pobres no les gusta el ballet -símbolo burgués si los hay- pero sí le gusta la torta frita. El arte y la panza emparentados y representando la lucha de clases que jamás se acaba pero que se esconde, aunque siempre se ve. Como el asesino de la película atrás de la cortina.

Gustar puede llegar a operar como el mayor simulador de clase en cualquiera de sus formas y sentidos. Si me junto con el rico y no como Sushi, mis gustos de pobres me condenan. Si soy pobre y quiero tomar un buen vino, no puedo, porque el buen gusto, reservado para los otros, me lo prohíbe.

En fin, no es tanto lo que nos gusta -por originales- sino lo que la sociedad nos hace gustar. Lo que parece claro es que hasta para tener buen gusto, las condiciones estructurales de base nos condicionan. Hoy, parece hasta una cuestión de mal gusto seguir hablando de lucha de clases.

 

*) Licenciado en Educación Física. Magister en Didáctica de la Educación Superior. Posgrado en Didáctica de la Educación Superior. Actual Director Coordinador de Educación Física de CEIP Maldonado.

Integrante de la línea "La Educación Física y su Enseñanza" adscripta al grupo “Políticas Educativas y Formación Docente. Educación Física y Prácticas Educativas”.

*) Javier Claure Covarrubias

El pasado 7 de octubre, el secretario permanente de la Academia Sueca, Mats Malm, anunció el nombre del novelista Abdulrazak Gurnah como ganador del Premio Nobel de Literatura 2021.

Abdulrazak Gurnah es un escritor y crítico literario nacido en Zanzíbar (Tanzania). A los 18 años abandonó su país a consecuencia de la persecución a ciudadanos árabes. En 1966 llegó al Reino Unido como refugiado, y allí empezó a estudiar.

Primero en el Christ Church College y luego obtuvo un doctorado en la Universidad de Kent, en donde trabajó como catedrático de postgrado en el departamento de inglés, hasta su jubilación.

Según el jurado, la obra de Gurnah se caracteriza por la “penetración intransigente y compasiva en los efectos del colonialismo y el destino del refugiado en el abismo entre culturas y continentes”.

El autor de “Memory of Departure” (Recuerdos de la Partida) ha escrito en total diez novelas, y dos de ellas están traducidas al sueco: “Paraíso” (Paradiset) y “El último regalo” (Den sista gåvan). En realidad, es poco conocido. Y, por consiguiente, su nombre no figuraba en las quinielas ni en las apuestas acerca del Premio Nobel de Literatura 2021.

Tampoco sus obras eran pronunciadas por labios de expertos en literatura. En otras palabras, el nombramiento de Abdulrazak Gurnah, como ganador del Premio Nobel de Literatura, cayó en Suecia, y en el mundo entero, como una estrella por la que nadie apostaba un centavo. Y este asombro se refleja tanto en la prensa sueca como internacional.

A nadie se le pasó por la mente que este escritor tanzano, se llevaría el galardón literario más preciado del mundo. Muchos editores suecos han reconocido su ignorancia sobre el flamante ganador del Nobel de Literatura. Y han dicho: “debemos ser sinceros, no conocemos al escritor. De pronto somos tan suecos, tan insulares, tan ignorantes y tan descubiertos”.

Stefan Jonsson, crítico literario del periódico “Noticias del Día” y catedrático de la Universidad de Linköping, dijo que la elección de Abdulrazak Gurnah nos lleva a conocer una literatura que no se encuentra fácilmente en Suecia. Y acotó: “Ahora el Premio Nobel cumple su potencial en todo el sentido de la palabra: abrir puertas a otros mundos, a otras vidas humanas que no conocemos”.Abdulrazak Gurnah como ganador del Premio Nobel de Literatura 2021.

Pero más allá de eso, todos se preguntan: ¿Cómo ha sido la elección de Abdulrazak Gurnah?

Para nadie es nuevo que desde el inicio del Premio Nobel de Literatura, en 1901, la Academia Sueca ha otorgado el Premio, en la mayoría de los casos, a escritores europeos y norteamericanos. Según una estadística de la propia Academia Sueca, los países con más Premios Nobel de Literatura son: Francia 15, Estados Unidos 13, Gran Bretaña 12, Alemania 8, Suecia 8, Italia 6, España 5, Polonia 4, Irlanda 3 y Dinamarca 3.

El testamento de Alfred Nobel establece que el Premio Nobel debe ser otorgado a personas que “hayan realizado el mayor beneficio a la humanidad”. Pero también para aquellas personas que “hayan producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la literatura”. Pero… ¿Cómo interpretar esa frase ambigua? Cada período histórico está marcado por diferentes modas, características, conflictos, acontecimientos,  contradicciones, coyunturas, etc. Es decir, la vida fluye por una cadena de factores históricos y sociales. Y a medida que va pasando el tiempo, creo que se han llevado a cabo diferentes interpretaciones del testamento de Alfred Nobel dependiendo de la época.

En cualquier caso, Anders Olsson, miembro del Comité Nobel, ha dicho a la prensa: “Tenemos los ojos abiertos hacia escritores que podrían llamarse poscoloniales. Nuestra mirada se hace más amplia con el tiempo. Y el objetivo de la Academia es vigorizar nuestra visión de la literatura en profundidad. Por ejemplo la literatura en el mundo poscolonial”.

Sin embargo, surge la pregunta: ¿Será que el próximo Premio Nobel de Literatura recaerá en un escritor de América Latina? ¿De Asia? o ¿Quizá nuevamente en un escritor de África?

*) Es poeta y sociólogo boliviano. Nació en Oruro, capital folklórica de Bolivia. Es miembro del Pen-Club Internacional, de la Unión Nacional de Poetas y Escritores de Oruro (UNPE), de la Sociedad de Escritores Suecos, del Movimiento Poético Mundial (World Poetry Movement), del Liceo Poético de Benidorm (España) y miembro de número (300-ES-026) de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna, Capítulo España.

Ejerce el periodismo cultural. Ha estudiado informática en la Universidad Real de Tecnología de Estocolmo (Kungliga Tekniska Högskolan) y en la Universidad de Uppsala (Suecia). También estudió matemáticas en la Universidad de Estocolmo, casa de estudios donde además obtuvo una Maestría en Pedagogía y una Licenciatura en Sociología.

*) Fabián Manise

Hola amigos un gusto volver a estar en contacto, máxime cuando estamos transitando en la estación más prolífera en materia de multiplicidad de plantas para cultivar tanto en el jardín como en la huerta.

El clima poco a poco se torna más benévolo y ello invita al laboreo a cielo abierto. Es tiempo de planificar y hay varios factores a considerar, por ejemplo como está el suelo en materia de nutrientes, el drenaje, cuántas horas de sol precisa y como se distribuirán los nuevos ejemplares.

A la referida tarea se suma el monto de dinero que se puede gastar, pues si bien los precios de las plantas son muy variables, es conveniente asegurarse que la mayoría prospere y a la vez que no demanden en forma individual cuidados especiales.

Si se gusta que el jardín ofrezca una paleta de colores, la opción es mezclar florales de distintas alturas y para la ocasión, plantas anuales por su máximo rendimiento a lo que sumaría arbustos de poco porte pues proporcionaran al paisaje una estructura y tonos duraderos.

Entre la gran variedad de plantas que se pueden encontrar está la Peonia, fácil de cultivar y no ofrece dificultades ante los posibles vaivenes de la temperatura. En el mismo rubro aparece la conocida boca de sapo, aunque su nombre específico es Snapdragon, ejemplar perenne que se cultiva como anual, sus flores de distintos colores se mantiene hasta mediados del verano.

Los Hemerocallis son preferidos por muchos, pues sus flores parecidas a las azucenas son muy bellas y fáciles de propagar, brindan una distinguida variedad de colores. Si se busca un arbusto, no duden por inclinarse por la Spiraea conocida como coronita de novia. Sus diminutas flores aparecen en su máximo esplendor durante el verano en forma de cascada y son realmente espectaculares.

Otra especie muy requerida es el Caladio. Le aporta color a un jardín sombreado, aunque puede tolerar un poco de sol. Viene en varias tonalidades: blanco, rojo, verde y rosa. Precisa luz abundante pero nunca el sol directo. En materia de plantas trepadoras se distingue en la presente estación una conocida vulgarmente como Susan de ojos negros; estas margaritas doradas se mantienen hasta entrado el otoño, requiriendo una exposición a pleno sol y suelo bien drenado.

Si bien en materia de elección, la primavera abre un abanico tanto en cantidad como en la aparición de nuevos florales logrados a través de distintas técnicas, lejos estarían los mismos de cumplir su ciclo vital, sino se les sumara un suelo propicio para que se desarrollasen. En torno a esto último, en notas anteriores he dado cuenta respecto a que fertilizantes orgánicos son los adecuados, a lo que agrego cuándo según las fases de la luna se debería llevar a cabo tal tarea.

En luna nueva la luz de nuestro satélite no es lo suficientemente potente por lo que se aconseja  fertilizar con humus líquido de lombriz dado que la savia se moviliza en la base de la planta concentrándose en la raíz. Se debe seguir el mismo procedimiento cuando la luna aumenta su luminosidad en creciente, dado que la savia comienza a movilizarse hacia el tallo. La oportunidad es propicia también para eliminar las hojas secas y enfermas.

Llegada la etapa de luna llena la claridad aumenta y es momento de utilizar humus sólido en virtud que la savia en su ascenso llega a las hojas. Asimismo es buena época para llevar a cabo trasplantes. En la fase menguante el proceso vuelve a iniciarse, es decir la savia retorna hacia la raíz por lo que se debe utilizar una mezcla de compost con abono animal.

Entorno a fertilizantes orgánicos existe uno al alcance de la mano muy beneficioso y que en muchos casos va a la bolsa de los residuos descartables. Me refiero a las cascaras de huevos, muy ricas en calcio que se libera lentamente. Solo basta con triturarlas cuando estén secas, adicionar posos de café y mezclar el polvo resultante con la tierra o el sustrato que se vaya a usar.

Algunas plantas, como las rosas por ejemplo, precisan ser tratadas con abonos ricos en calcio. Amigos por el momento es todo, nos volvemos a reencontrar en una próxima entrega, no obstante cualquier consulta no duden en hacérmela llegar a través de mi Correo Electrónico Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

 

*) Técnico en Jardinería y en Horticultura. Extensa trayectoria periodística en medios de comunicación de Uruguay (CX 16 Radio Carve y Nuevo Tiempo; diarios MundoColor, El País y Lea; VTV Noticias.

*) Ec. Pablo Broder

La Argentina prosigue su despeñamiento hacia un fondo cuyas características aún son impredictibles.

En tal contexto se sumó un peligroso episodio de amenazas en la red por parte del Ministro de Seguridad, hacia un conocido dibujante argentino (en forma de velada alusión hacia sus hijas -y por qué no, como algunos señalan, impregnada de cierto “tufillo antisemita”, agravado por el silencio cómplice de las autoridades nacionales-).

Analistas económicos dan cuenta que el pronóstico de hace poco tiempo, en el sentido que la inflación prevista para el próximo año sería del rango de 40/50% se han visto superadas ante el alud emisor -consecuencia del festival de regalos y prebendas preelectorales- alcanzando en varios de sus análisis el posible orden del 60%.

Simultáneamente, un informe publicado recientemente (La Nación 1-10-21) da cuenta que en Argentina creció más la pobreza que en Chile y en Uruguay destacando cómo en la misma coyuntura los países vecinos, “administraron el encierro focalizándolo en los lugares donde la infección era más intensa… En el caso de Uruguay además el aislamiento fue aconsejado, pero no impuesto, al tiempo que un año y medio después los resultados son que Argentina acumula 2.500 muertos por millón de habitantes, mientras que Chile 2.000 y Uruguay 1.800. Lamentablemente, el encierro estricto no evitó tener más muertes…”.

Por su parte, el Banco Mundial advirtió sobre otra “década perdida” y pronosticó una fuerte desaceleración del producto bruto interno de la Argentina que tendría  una humilde tasa de crecimiento de apenas el 2,6% el año próximo. (La Nación 6-10-21)

Como reafirmación del triste pronóstico internacional, dos sectores vitales de la economía mostraron números en rojo en agosto, respecto de julio: mientras que la industria retrocedió 0,6%, la construcción cayó 2,6%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), agregando que la industria ya hilvana dos meses consecutivos de caída, situación que no augura buenas noticias para el tremendo desempleo que ostenta el país.

No resulta extraño, en consecuencia, que los índices sobre la confianza en el Gobierno se derrumbaran, a pesar del aluvión de “regalos”, planes, proyectos de leyes y actos oficiales.

En otro orden, los movimientos sociales fueron adquiriendo, a lo largo de los últimos  tiempos, una dimensión que alarma no ya a sectores de derecha, sino al progresismo oficial hasta ahora adicto o cómplice de la tortura a la que llevan las diarias manifestaciones en puentes, plazas y avenidas, que hacen que el desplazamiento en el país sea un hecho imprevisible y tortuoso.

En este contexto, aparecen en el accionar oficial dos ejes bien definidos: poner “platita” (doctrina Gollan) en los bolsillos, y profundizar la radicalización populista de la línea gubernamental, orientación ratificada, por fuera de los diarios pronunciamientos oficiales en tal sentido, en la designación del nuevo secretario de Comercio, de una clara afinidad por el control estatal y la desconfianza, cuando no la enemistad, hacia el accionar privado, que auguran horizontes más oscuros para este sector.

Asimismo la vigencia inalterada de los diferentes cepos a la actividad económica, así como un nuevo proyecto oficial ingresado en la Cámara de diputados, que prevé un mayor intervencionismo tanto estatal como sindical en las empresas, son una nueva muestra de esa orientación.

Frente al trágico panorama de la Argentina en franca decadencia, la única alternativa para evitar la inevitable colisión con un futuro de destrucción institucional, social y económico, consiste en hacer oír las voces de protesta, y fundamentalmente, ejercer en las próximas elecciones el fundamental derecho constitucional: el voto.

Nada más y nada menos.

*) Es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, habiendo realizado cursos de especialización en Economía Moderna en la Universidad Federico Santa María (Valparaíso, Chile).

Fue profesor y miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires; y profesor (en la carrera de postgrado) y director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de la Cuenca del Plata, Corrientes. Argentina.

Presidió la Fundación de la Facultad de Ciencias Económicas, fue miembro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal, y Secretario General de la Sociedad Internacional para el Desarrollo en Argentina.

Fue Secretario de Programación Económica del “Gabinete de la Oposición” de la Unión Cívica Radical (Comité Nacional). Ha sido el introductor en la Argentina del programa Grameen, siendo a su vez presidente de la Fundación Grameen Argentina y representante honorario para la Argentina y el Paraguay del Profesor Muhammad Yunus, creador del Grameen Bank (el Banco de los Pobres) en el mundo.

Expositor en diversos congresos, nacionales e internacionales, columnista en medios gráficos, radiales y televisivos, es autor de numerosos artículos.

Sus libros: “Fundamentos de la Economía”; “Desarrollo y Estancamiento en el Proceso Económico Argentino”; “La Argentina y el Mundo”; “La convertibilidad en crisis”; “La Argentina de la posconvertibilidad”; “Dos años en la era K”; “Mitos y realidades en la era K” y “El ocaso de la era K”.

Desarrolla su actividad en el ámbito público y privado, como director y asesor de gobiernos locales, empresas e instituciones.

*) Javier Claure Covarrubias

Per Wästberg nació en noviembre de 1933 en Estocolmo. Es un escritor prolífico, y ha incursionado en diferentes géneros literarios. Fue jefe de redacción del periódico “Noticias del Día” (Dagens Nyheter) y Presidente del PEN Club Internacional. En 1964, junto al abogado Hans Göran Franck, fundaron la sección sueca de Amnistía Internacional.

Ha obtenido varios premios y ha ocupado cargos importantes en el ámbito cultural sueco. Actualmente es columnista del periódico “Diario Sueco” (Svenska Dagbladet).

Es miembro de la Academia Sueca desde 1997 y ocupa la silla número 12. También es miembro del Comité Nobel. Este mes de octubre empiezan las actividades en torno al Premio Nobel. Esta entrevista se realizó por Internet.

Javier Claure: ¿Podría contarme cómo trabajan los miembros del Comité Nobel?

Per Wästberg: Te respondo rápidamente, tengo mucho que hacer. Somos 5 miembros en el Comité Nobel. El 1 de febrero de cada año recibimos, de todo el mundo, las nominaciones para el Premio Nobel de Literatura.

Entonces enviamos alrededor  de 450 invitaciones a universidades, al PEN Club, a ex ganadores del Premio Nobel y a otras instituciones. Hacemos una lista de los posibles ganadores, y luego agregamos nuestras propias sugerencias. Este proceso resulta en 220 nombres. A finales de marzo hacemos una nueva lista de 20 o 25 posibles nombres. Y a principios de abril, como Presidente del Comité Nobel, doy conferencias sobre los nombres escogidos. En mayo escoge el Comité 5 nombres, y pedimos a la Academia que los apruebe, o que cambie un nombre por otro.

Durante el verano, es decir entre junio y agosto, todos los miembros del Comité leen las obras literarias de las 5 personas escogidas. Además, escribimos pequeños ensayos sobre esas obras, y lo hacemos sin consultar entre los miembros del Comité.  El penúltimo jueves de septiembre está dedicado a la presentación de los 5 posibles ganadores o ganadoras del Premio. El siguiente jueves se habla sobre las obras escogidas, el tercer jueves buscamos llegar a un acuerdo en consenso. Y el cuarto jueves anunciamos el nombre del ganador o de la ganadora del Premio Nobel de Literatura.

J.C: Usted ha estado en algunos países de África. Ha conocido personalmente a Robert Mugabe ¿Por qué y cuándo empezó su interés por África?

P.W: Desde mi infancia siempre me ha fascinado África. He leído libros, para niños, sobre el continente africano como, por ejemplo, de la gran escritora Karen Blixen.

Hice un curso de geología africana en la Universidad de Harvard. Y solicité una beca de Rotary en 1958, afortunadamente  la obtuve. Quizá porque elegí una universidad que no tenía ni un solo estudiante extranjero. Me refiero a la Universidad Salisbury de Harare, en Rhodesia, actual Zimbabue. Allí estudié literatura africana concerniente a la década de los años 40 en adelante. Vi de cerca las injusticias y luché contra el racismo. Entonces fui deportado a Sudáfrica, en donde conocí a Nelson Mandela y a su entorno social antes de que fuera encarcelado. Viajé casi por toda África, y he visitado ciertos países africanos cada dos años, principalmente los países del sur y del este de África.

J.C: Por último, Jorge Luis Borges fue uno de los escritores más importantes de América del Sud. Su nombre se barajó, varias veces, como posible ganador del Premio Nobel de Literatura. ¿Cuál cree usted que fue la razón para no otorgarle este prestigioso galardón?

P.W: Es una tragedia que Borges no haya recibido el Premio Nobel. Fue el error más grande de la Academia junto con Vladimir Nabokov y Karen Blixen. La idea era que el Premio deberían compartir entre Borges y Miguel Ángel Asturias. Asturias recibió el Premio, mientras que Borges hizo el ridículo cuando recibió una condecoración de las manos del dictador Augusto Pinochet.

*) Es poeta y sociólogo boliviano. Nació en Oruro, capital folklórica de Bolivia. Es miembro del Pen-Club Internacional, de la Unión Nacional de Poetas y Escritores de Oruro (UNPE), de la Sociedad de Escritores Suecos, del Movimiento Poético Mundial (World Poetry Movement), del Liceo Poético de Benidorm (España) y miembro de número (300-ES-026) de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna, Capítulo España.

Ejerce el periodismo cultural. Ha estudiado informática en la Universidad Real de Tecnología de Estocolmo (Kungliga Tekniska Högskolan) y en la Universidad de Uppsala (Suecia). También estudió matemáticas en la Universidad de Estocolmo, casa de estudios donde además obtuvo una Maestría en Pedagogía y una Licenciatura en Sociología.

*) MSF

Afganistán ha sufrido más de 40 años de conflicto e inestabilidad. La crisis en el país se ha caracterizado por estallidos de violencia, desastres naturales, desplazamientos internos, indicadores de salud negativos, pobreza extrema y un sistema médico sobrecargado. Desde 1980 hasta hoy, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha estado allí para satisfacer las necesidades de salud.

Dado que Afganistán tiene una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo -se estima que unas 4.300 mujeres mueren anualmente por complicaciones durante el embarazo o el parto- uno de los focos de nuestras actividades en el país está relacionado con atención de salud materna.Josefina Martorell, directora de Médicos Sin Fronteras para América del Sur de habla hispana

En las zonas rurales y lejos de las ciudades, la mayoría de las mujeres no tienen un acceso a la atención obstétrica básica, con lo cual muchos partos se realizan en casa, sin asistencia. En provincias como Khost, la falta de acceso a la atención médica se ve agravada, tanto por la disponibilidad limitada de personal médico femenino, como por no tener el dinero para pagar por la asistencia sanitaria. Un solo parto en una clínica privada puede costar de 35 a 60 USD, lo que agrega presión adicional a las familias.

MSF abrió su hospital de maternidad en Khost en 2012 y desde ese momento pusimos énfasis en la formación del personal femenino local. Casi todas las parteras son mujeres afganas, algunas de las cuales tienen mucha experiencia en el manejo de partos complicados.

Dado que MSF ofrece sus servicios de forma gratuita, la maternidad en Khost se ha convertido en una estructura de referencia para los partos seguros en toda la región. No solo es la maternidad más grande de Afganistán, sino que también es uno de los hospitales que atienden más partos en el mundo, con un promedio de 1.400 por mes.

Solo durante este año, desde enero hasta finales de agosto, se realizaron 11.225 partos, de los cuales el 13,5% presentaron complicaciones.

La maternidad es uno de los mayores empleadores de mujeres en Khost: MSF emplea a 440 personas, entre ellas 280 mujeres, que se desempeñan como médicas, enfermeras, parteras, niñeras y personal de limpieza. Es una instalación dirigida principalmente por mujeres para mujeres. Nuestro personal femenino es fundamental para que sigamos salvando vidas.

En momentos donde especialmente las embarazadas enfrentan mucha incertidumbre, la maternidad de MSF en Khost ayuda a reducir la alta tasa de mortalidad materna al ofrecer un entorno seguro para que las mujeres den a luz a sus bebés.

*) Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médico-humanitaria de carácter internacional que aporta su ayuda a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin ninguna discriminación por raza, religión o ideología política. Actualmente MSF cuenta con 499 proyectos de acción médica y humanitaria en 88 países, y con 7 millones de socios y colaboradores en todo el mundo. En reconocimiento a su labor humanitaria, MSF recibió el Premio Nobel de la Paz 1999.

Para mayor información visitar: www.msf.org.uy

*) Ec. Pablo Broder

Pasaron las elecciones con un resultado conocido pero no menos apabullante. Y entre las múltiples notas a rescatar, resuena la frase del presidente Fernández en la noche del comicio, al decir “Algo no habremos hecho bien”.

Habría que corregir ese “algo” por “mucho o casi todo”.

En ese contexto, la ciudadanía se pronunció.

Si bien la magnitud de la victoria opositora fue sorpresiva, podía haber sido augurado, entre otros factores, por el PBI en niveles del año 2002, inflación sin coto, pobreza extendida, miles de pymes y comercios quebrados, cuarentena más larga del mundo, creciente desempleo, educación clausurada, estampida del dólar, inseguridad creciente.

Por su parte, la sociedad, a pesar de su agobio y descreimiento, desempeñó un rol fundamental al poner límite al avasallamiento institucional a través del voto.

Quizás, el resultado del domingo 12 de setiembre pudiera ser el principio del fin de una era casi trágica, al dar por tierra con el mito de que el peronismo unido sea invencible.

El oficialismo hizo gala de sus atributos habituales: triunfalismo, festejos anticipados, comunicadores adelantando ilusorios resultados favorables.

En tanto la oposición triunfante, unida en una rigurosa contienda interna, pudo hacer gala de un gran logro, evidenciando su capacidad de competir democráticamente, al haber podido integrar su diversidad, en base a un núcleo de coincidencias básicas, acentuando la preservación de su unidad, señal que podría reafirmar la posibilidad de un cambio estructural en la cultura política del país.

Pasadas las elecciones, y frente a la evidencia de la catástrofe oficialista, transcurrió una bochornosa semana, que lamentablemente encubrió los ecos y la significación del resultado electoral, histórico también por su sorpresiva magnitud, al asistir a un impúdico ir y venir de renuncias anunciadas y no efectivizadas, rumores,

desmentidas varias, hasta la culminación en mensajes cuidadosamente elaborados de una diputada de la nación agraviantes para la investidura presidencial, y la casi simultánea carta de la vicepresidente enrostrando las falencias gubernamentales, admitiendo públicamente la marcha del país a la deriva, al par de eludir su propia

responsabilidad.

Ambos, mensaje y carta, expresión de intento de golpe a las instituciones.

La población, en tanto, asiste al proceso, con una fuerte sensación de desesperanza y orfandad, frente al atropello auto golpista.

En este marco se torna imprescindible la firme y sonora presencia de las fuerzas opositoras, ahora unificada su representación mayoritaria a partir de las elecciones primarias.

Correcto de inicio su silencio expectante, frente al espectáculo de la lucha interna en el oficialismo.

Empero no debe repetir el error cometido al asumir en el año 2015 al silenciar el inventario del estado de la Nación.

Debe más temprano que tarde denunciar con toda firmeza el agobiante proceso que se está viviendo, en todos sus órdenes, y hacer renacer en la población la esperanza de un futuro mejor, tal como se pudo vislumbrar a partir del resultado electoral último, denunciando la esencia antidemocrática del oficialismo y la ausencia de un rumbo para la salida a la crítica situación del país.

En todas las formas posibles, y en cada provincia, ciudad o pueblo, se deben hacer oír voces proclamando que los resultados del 12 de setiembre puedan ratificarse y aun incrementar, a partir de una presencia masiva de argentinos que deseen vivir en paz, en un país en orden, democracia, vigencia institucional, más allá de discursos demagógicos y de prebendas momentáneas, impulsando el crecimiento genuino de la economía a partir de la imprescindible inversión privada, empleo efectivo y no planes prebendarios, integrados al mundo y en especial con nuestros socios latinoamericanos, haciendo profesión de fe en la defensa plena de la democracia y la vigencia de los derechos humanos.

Ese ideario debería ser ratificado.

 

*) Es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, habiendo realizado cursos de especialización en Economía Moderna en la Universidad Federico Santa María (Valparaíso, Chile).

Fue profesor y miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires; y profesor (en la carrera de postgrado) y director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de la Cuenca del Plata, Corrientes. Argentina.

Presidió la Fundación de la Facultad de Ciencias Económicas, fue miembro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal, y secretario general de la Sociedad Internacional para el Desarrollo en Argentina.

Fue secretario de Programación Económica del “Gabinete de la Oposición” de la Unión Cívica Radical (Comité Nacional). Ha sido el introductor en la Argentina del programa Grameen, siendo a su vez presidente de la Fundación Grameen Argentina y representante honorario para la Argentina y el Paraguay del Profesor Muhammad Yunus, creador del Grameen Bank (el Banco de los Pobres) en el mundo.

Expositor en diversos congresos, nacionales e internacionales, columnista en medios gráficos, radiales y televisivos, es autor de numerosos artículos.

Sus libros: “Fundamentos de la Economía”; “Desarrollo y Estancamiento en el Proceso Económico Argentino”; “La Argentina y el Mundo”; “La convertibilidad en crisis”; “La Argentina de la posconvertibilidad”; “Dos años en la era K”; “Mitos y realidades en la era K” y “El ocaso de la era K”.

Desarrolla su actividad en el ámbito público y privado, como director y asesor de gobiernos locales, empresas e instituciones.

 

*) Fabián Manise

Hola, amigos, lentamente va quedando atrás el invierno no obstante hay que seguir manteniendo precauciones porque el clima aun es adverso y el Covid-19 permanece instalado en todo el mundo. Pese a ello, el almanaque indica que las tareas de jardinería consisten en prepararlo todo para la primavera.

La poda y la siembra nos llevarán gran parte de nuestro tiempo. Transitamos los últimos días para plantar a raíz desnuda, preparar los semilleros de los ejemplares anuales de verano y es tiempo de planificar la forma que tendrá el jardín para esa época.

Paralelamente hay que seguir manteniendo la protección de aquellas plantas ubicadas en el exterior cubriendo su entorno con un acolchado de hojas y ramas.

En cuanto a las plantas distribuidas en el interior de las viviendas hay que asegurarse tengan una dosis extra de agua o humedad en virtud que la calefacción puede haber alterado el proceso de absorción radicular. Asimismo es menester realizarles una pequeña poda, eliminando las hojas secas y las partes afectadas.

La poda drástica solo hay que realizarla cuando la vegetación sea excesivamente pobre. Aunque cada vez queda menos tiempo, hay que podar los rosales, y ya que se está con la tijera en la mano, darles forma a los árboles ornamentales.

Respecto a la poda de frutales, las labores deben estar dirigidas a su formación y fructificación en cuanto pase el riesgo de heladas. Eso sí, no hay que podar los árboles que florecerán a finales de invierno como los cerezos, almendros, camelias, etc.

En materia de lo que se puede plantar, es tiempo de las especies bulbosas de floración primaveral como Anémonas, Ranúnculos, Dalias y Gladiolos. Un factor importante a la hora de asentar bulbos, tubérculos o rizomas es lo relativo a la textura de la tierra. Debe tener un buen drenaje, para que no se produzcan encharcamientos que acabarían por pudrirlos.

Por lo tanto, hay que evitar lugares arcillosos y optar por aquéllos franco-arenosos. Asimismo al elegir el terreno donde se va a plantar, hay que tener en cuenta que lo mejor es un sitio soleado para un adecuado crecimiento de los ejemplares. Aunque no es imprescindible pues los bulbos ya contienen los nutrientes que necesita la planta para volver a crecer, no está demás incorporar abono orgánico después de labrar la tierra, ya que ello ayudará a la floración.

En lo atinente a la plantación de florales hay una variada gama que comprende: Ageratum, Alelí, Aquilejia, Celosía, Centaurea, Clavel, Clavelina, Conejito, Copete, Cosmos, Iberis, Crisantemos, Ipomea, Lobelia, Petunia, Reina Margarita, Coral, Siempreviva, y Verbena.

Por otra parte y dependiendo de la zona donde se viva es tiempo de ocuparse del césped. Si las temperaturas mínimas suelen ser superiores a los 10º, se puede comenzar a sembrar. Primero hay que preparar la tierra quitando las malas hierbas y removiendo el terreno. Tras esparcir las semillas rastrillar para que queden cubiertas. Acto seguido regar en forma de fina lluvia, verificar que haya un buen drenaje y evitar transitar la zona.

Los invito ahora a ocuparnos de la huerta empezando por limpiar el terreno de aquellas plantas que han cumplido su ciclo y se han secado. Acto seguido y aprovechando los días soleados dar vuelta la tierra para que los macroorganismos se reactiven y proceder al abonado del terreno, para lo cual aconsejo la utilización de estiércol de animales. Entre ellos encontramos los provenientes de equinos: bajo en nitrógeno, ideal para combinarlo con humus de lombriz, siendo muy compostable.

De los ovinos, tiene alta calidad de nutrientes, muy rico y equilibrado, apto para cualquier tipo de plantas. De los bovinos, muy común en agricultura  y utilizado en climas fríos como acolchado original. Finalmente el que expiden las aves de corral, fertilizante rico en nutrientes, aumenta la materia orgánica, la fertilidad y calidad del suelo.

Respecto a que se siembra en esta época: tomate, morrones o pimientos, berenjena, arvejas, guisantes, perejil, espinaca, zanahoria, rabanito, lechuga, acelga, rúcula, papa y remolacha.

Una última recomendación: los cultivos protegidos necesitan ser regados de manera escasa y se debe airearlos en las horas más cálidas. Estimados lectores, abro un paréntesis hasta la próxima  entrega, no obstante en caso de dudas o alguna consulta canalizarla a través de mi correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. que con gusto responderé.

*) Técnico en Jardinería y en Horticultura. Extensa trayectoria periodística en medios de comunicación de Uruguay (CX 16 Radio Carve y Nuevo Tiempo; diarios MundoColor, El País y Lea; VTV Noticias.

) Ec. Pablo Broder

La anodina campaña electoral, que culminará el 12 de setiembre próximo en su primera etapa, se inserta en un estado de agobio, desencanto y desesperanza de una mayoría de argentinos.

Clara demostración de este estado de ánimo, lo constituye a diferencia de otros recientes actos electorales, la enorme cantidad de intentos fallidos de respuestas telefónicas positivas, según comentan las diferentes consultoras de opinión.

Al decir de muchos, la gente está harta, pero no ya de proclamas ideológicas, sino por la carencia de propuestas, sumado a episodios de características casi grotescas.

Una docente de la provincia de Buenos Aires, arengó con inusitada violencia a su clase, que cobró estado público gracias a una filmación de sus alumnos, exhibiendo a una profesora enardecida y procaz en su defensa del régimen k, episodio éste que lamentablemente tuvo una actitud casi aprobatoria por parte del Presidente de la Nación.

La ministra de Seguridad, responsable de no poner algo de coto al clima de inseguridad reinante, expresando livianamente: “Suiza es más tranquila, pero más aburrida”.

Una precandidata oficialista en la provincia de Buenos Aires, quizás en un curioso intento de captar un segmento del voto joven, hizo una apología poco elegante del sexo de sus militantes, así como una precandidata opositora introdujo innecesariamente el debate sobre las drogas livianas.

Los numerosos sondeos sobre la opinión pública, muestran con dramatismo, que  fuera de los núcleos duros de votantes, la mayor incógnita estriba en predecir cómo se comportará el electorado que conforma la amplia avenida del medio, que contempla con irritación los avatares políticos, o directamente con total desinterés.

La fatiga ciudadana tiene una doble vertiente causal: por un lado los distintos sucesos que han jalonado el devenir gubernamental hasta el presente, que a fuerza de ser tan numerosos, hasta pueden llegar a ser olvidados.

Y por otra parte, la ausencia de temas fundamentales.

En cuanto al primer grupo, en una publicación reciente, en estas mismas columnas, señalábamos:

“Las expresiones oficiales. Para mí lo más importante es cuidar la vida de los argentinos”, los spots publicitarios clamando “Argentina te cuida”, “Gracias Argentina” o “Salimos”, constituyen un penoso ejemplo de cinismo e impudicia, queriendo transformar mediáticamente una calamitosa gestión  en un relato venturoso.

En ese contexto irrumpió con violencia el denominado “Olivos Gate”, cuyo principal protagonista es el Presidente de la Nación, quien en el  intento de suavizar sus efectos, propició, una vez más, un castigo autoinfligido (otro tiro en sus pies?).

El episodio, empero, no constituye el único de los sucesos que agobian a los argentinos. Son tantos y tan reiterados los motivos de indignación social, que el riesgo consiste en que el último eslabón de la cadena, opaque la sucesión de desastrosas manifestaciones de la gestión gubernamental.

Sin intentar un detalle exhaustivo de los más que justificados motivos de reacción social, vale evocar, a modo de triste ejemplo, algunos de ellos:

-        El desmanejo de la gestión con Pfizer, que impidió al país en tiempo y forma contar con los millones de dosis de vacunas que tenía asignado, siendo esta omisión responsable de una no escasa cantidad de las muertes que se podrían haber evitado;

-        Pésima gestión en la administración de las vacunas;

-        Cuarentena récord mundial, con su secuela de afectación económica, social, educativa y psíquica;

-        Las terribles cifras consecuencia, no solo de la pandemia, sino del tratamiento gubernamental de la misma: más de 100.000 muertes, 40.000 negocios cerrados, récord de desocupación, fuga de empresas, etc;

-        Los vergonzosos “vacunatorios vip”, inmunizando a conspicuos funcionarios del régimen, así como a impúdicos jóvenes, ostentando las dosis recibidas, que podían haber ido en tiempo y forma, hacia la población en riesgo;

-        Permanencia en su cargo de la funcionaria que utilizó su posición para solventar, con fondos públicos, a su personal doméstico;

-        Agresión injustificada al campo, vía intento de expropiación de Vicentin, retenciones impositivas, o la increíble suspensión de las exportaciones de carne;

-        Política internacional sesgada, aislando al país con incomprensibles ausencias en pronunciamientos internacionales, entre ellos, condenatorios de violaciones a los derechos humanos;

-        Enfrentamiento con nuestros socios del Mercosur;

-        Catástrofe educativa, con cierres no igualados en el mundo, situación que aún en la actualidad subsiste, por ejemplo en la Universidad de Buenos Aires.” (Perfil. P. Broder. 17-8-21)

Por otra  parte, brillan por su ausencia, ideas propositivas en todo el marco de la triste campaña electoral.

Quizás algo de lo más evidenciado es la persistencia en el intento de colonizar la justicia por parte de la vicepresidente, en el aparente propósito de eludir las consecuencias de las numerosas causas que la tienen como protagonista.

Por el contrario, aparecen como silenciados temas tan centrales como la desocupación, la inflación, la inseguridad, el desmesurado tamaño del Estado, la emisión monetaria descontrolada, y menos aún se mencionan propuestas respecto a las imprescindibles reformas al sistema laboral, al régimen previsional, al absurdo entramado impositivo de más de 170 impuestos, entre tantos otros.

Tampoco se habla sobre la necesidad de insertar al país en las modernas corrientes comerciales del mundo, favoreciendo y no restringiendo las exportaciones, para lo cual la política exterior debería dar un viraje de 180 grados, abandonado nuestra absurda alineación con las dictaduras continentales y la confrontación con los países socios del Mercosur.

En este marco, constituyen temas gravemente ausentes, la imprescindibilidad de atraer capitales extranjeros, así como el dramático éxodo de numerosas empresas. O la creciente emigración de las principales compañías aéreas, que pronostica un futuro muy complicado a la conectividad nacional con el resto del mundo.

Resulta comprensible, entonces, el desinterés y el hartazgo del castigado ciudadano argentino.

No obstante, frente a la alternativa de dejarse ganar por el desaliento, existe una sola opción: concurrir a votar en el próximo comicio, para intentar modificar esta lamentable circunstancia nacional.

Es imperioso. No existe otro camino.

 

*) Es Doctor en Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, habiendo realizado cursos de especialización en Economía Moderna en la Universidad Federico Santa María (Valparaíso, Chile).

Fue profesor y miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires; y profesor (en la carrera de postgrado) y director del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad de la Cuenca del Plata, Corrientes. Argentina.

Presidió la Fundación de la Facultad de Ciencias Económicas, fue miembro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Capital Federal, y Secretario General de la Sociedad Internacional para el Desarrollo en Argentina.

Fue Secretario de Programación Económica del “Gabinete de la Oposición” de la Unión Cívica Radical (Comité Nacional). Ha sido el introductor en la Argentina del programa Grameen, siendo a su vez presidente de la Fundación Grameen Argentina y representante honorario para la Argentina y el Paraguay del Profesor Muhammad Yunus, creador del Grameen Bank (el Banco de los Pobres) en el mundo.

Expositor en diversos congresos, nacionales e internacionales, columnista en medios gráficos, radiales y televisivos, es autor de numerosos artículos.

Sus libros: “Fundamentos de la Economía”; “Desarrollo y Estancamiento en el Proceso Económico Argentino”; “La Argentina y el Mundo”; “La convertibilidad en crisis”; “La Argentina de la posconvertibilidad”; “Dos años en la era K”; “Mitos y realidades en la era K” y “El ocaso de la era K”.

Desarrolla su actividad en el ámbito público y privado, como director y asesor de gobiernos locales, empresas e instituciones.

*) FAO

La salida de la crisis sanitaria, económica y social causada por la pandemia de Covid-19 es una oportunidad para transformar el modelo de desarrollo de América Latina y el Caribe y construir sistemas agroalimentarios resilientes ante futuros riesgos.

Así lo sostiene la novena edición del informe Perspectivas de la Agricultura y del Desarrollo Rural en las Américas, una mirada hacia América Latina y el Caribe, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

La pandemia causó una reducción de 7% en el PIB regional en 2020 -la mayor caída de la actividad económica regional en 120 años- y la pobreza extrema alcanzó un nivel que no se había visto en la región en 20 años.

El documento de CEPAL, FAO e IICA hace un llamado a reconstruir mejor, y subraya que las acciones transformadoras a largo plazo deben llevarse adelante junto al proceso de recuperación inmediata ante la crisis, para abordar, de forma simultánea, las problemáticas sanitarias, económicas y climáticas.

Para ello, es central reconocer el rol que cumple la agricultura como fuente de ingreso, empleos y alimentos para la región y el mundo. El documenta señala que, dado su carácter esencial, la producción de alimentos, junto a la salud, debe estar en la primera línea de prioridades de financiamiento e inversión en la fase de recuperación y transformación del período de post pandemia.

“La pandemia ha evidenciado la centralidad de los sistemas agroalimentarios para mantener los flujos de alimentos -globales, regionales y nacionales- desde nuestros campos hacia poblaciones confinadas por cuarentenas y restricciones a la movilidad. Ha hecho también evidentes nuestras vulnerabilidades”, manifestó Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

El sector agroalimentario fue más resiliente que el resto de los sectores económicos a los desafíos sanitarios, logísticos y financieros que planteó la pandemia: las exportaciones agroalimentarias de la región aumentaron 2,7% en 2020 con respecto a 2019, mientras las exportaciones totales cayeron 9,1%.

Según la publicación, el futuro de los sistemas agroalimentarios pasa por establecer una relación más armoniosa entre los seres humanos y la naturaleza y corregir las múltiples desigualdades sociales, económicas y territoriales de la región.

Acelerar la digitalización de la agricultura

El documento argumenta que durante la post pandemia un tema prioritario será acelerar la digitalización de la agricultura.

“La agricultura digital puede hacer una contribución sustantiva a la transformación y al fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios en su evolución hacia la sostenibilidad y la inclusión social. Las tecnologías digitales pueden generar una producción más alta, sostenible y resiliente, mercados más eficientes y accesibles, alimentos más seguros, nutritivos y trazables y, por supuesto, más inclusión y mejor calidad de vida para todos los actores de la ruralidad”, dijo el Director General del IICA, Manuel Otero.

Según el informe la digitalización de la agricultura en América Latina y el Caribe es incipiente, pero comienza a acelerarse y va a ser inevitable. Su aprovechamiento es todavía bajo y desigual debido a diversas barreras: mientras el 71% de la población urbana cuenta con servicios de conectividad, en la población rural este porcentaje baja al 36,8%.

“Este es y seguirá siendo un proceso donde los ganadores serán quienes tengan la mayor capacidad de innovación, de adelantarse a los hechos, de descubrir y amplificar las nuevas soluciones y las nuevas formas de producir, procesar, comerciar, comprar y vender y consumir alimentos”, dijo Julio Berdegué, Representante Regional de la FAO.  Ver discurso completo.

Para la transformación de los sistemas agroalimentarios, el informe Perspectivas de la Agricultura y del Desarrollo Rural en las Américas destaca la necesidad de inversión en buenas prácticas de manejo sostenible, la promoción del cooperativismo y el aprovechamiento de las oportunidades que tiene la región para agregar valor a lo biológico y generar nuevas oportunidades socioeconómicas en los territorios rurales.

También plantea cómo llevar adelante programas de fomento en un escenario de escasez de recursos fiscales como el que podría darse en los próximos años.

Señala que las actividades vinculadas a la agricultura y la alimentación deben estar preferentemente basadas en soluciones endógenas y de bajo costo, que potencien los recursos propios de los agricultores, sus familias y comunidades. La crisis es también una oportunidad para repensar la agenda de financiamiento para el desarrollo e impulsar un proceso de reconstrucción sostenible e igualitario.

*) La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y es la agencia especializada que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre. Su objetivo es lograr la seguridad alimentaria para todos y al mismo tiempo garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad para llevar una vida activa y sana.

Con más de 194 Estados miembros, la FAO trabaja en más de 130 países. Todos podemos desempeñar un papel importante en la erradicación del hambre y la malnutrición.

En Uruguay, nos enfocamos en apoyar el cumplimiento del Derecho a la Alimentación Adecuada; avanzar hacia un sistema alimentario sostenible; acompañar la intensificación de la producción agropecuaria, reduciendo la brecha entre sectores urbano y rural y preservando los recursos naturales.

Por más información: http://www.fao.org/uruguay

*) Mag. José Luis Corbo

Pasada la ola de comentarios agresivos sobre el derecho al “paro” de los docentes, comentarios huecos de contenidos y orientados a la construcción de estados de consciencia alejados de la consciencia del trabajador y con intenciones explícitas de generar tensiones irreales e inexistentes entre el trabajador (docente) y el trabajador (padre), nos permitimos desarrollar algunas apreciaciones.

En primer lugar, y como lo hemos manifestado en otros escritos, el derecho a no trabajar por un determinado tiempo, sea un día, dos o los que se resuelva, no debería asociarse bajo ningún concepto a una cuestión de partidos, a la política como práctica partidaria, a un cobro de factura al partido de turno.

Las huelgas nacieron como movimientos corporativos y defendían una profesión, defendían el saber y el saber hacer algo, y a partir de ahí el lugar del trabajador en una estructura productiva. Para que los sindicatos trascendieran sus formas “tradeunionistas” originales pasaron muchos años y muchas cosas.

No obstante, también es cierto que los sindicatos se cargaron de sentidos político-filosóficos, esencialmente socialistas, que se ocuparon de analizar el lugar del movimiento sindical en la totalidad de la trama relacional, es decir trascender la lucha política concreta y particular y ubicar el escenario práctico en el contexto general de las relaciones productivas. En definitiva, salir de la fábrica y analizar el mundo

Este hecho no es menor y es, en la actualidad, poco menos que fundamental para los intereses sindicales y para la defensa de los derechos de los trabajadores. Como sabemos, nadie transforma nada sólo, los cambios se producen en colectivo. Sería de perogrullo afirmar que la potencia del movimiento obrero se asocia al total de trabajadores que adhieren a la lucha, en relación con el volumen total de trabajadores existentes en dicho rubro. Y no hablamos de cantidad relativa y en relación con otros sindicatos, sino del porcentaje específico sobre el total de los trabajadores de un sindicato particular.

Decimos con esto que no es un tema de cantidad estrictamente, ya que sabemos que hay sindicatos que son muy fuertes y cuyo volumen total de personas es bajo. Entendemos además que esto último se asocia al lugar de ese grupo de trabajo en las relaciones productivas, en las dinámicas de la economía interna. Los sindicatos bancarios cuando paran, paran al país, al igual que los sindicatos asociados al combustible y tantos otros considerados esenciales.

Para el caso, los docentes son mucho más en cantidad que los bancarios, por ejemplo, pero su fuerza real, objetiva, no es la misma. Los docentes no paramos la producción, lo que hacemos es detener parcialmente la formación de ciudadanos a la que estamos abocados. Paramos como reflejo de una plataforma de acciones que reclama derechos para el trabajador pero que a su vez –y esto no todos lo comprenden en su dimensión real- se asocia a una trama productiva, dialécticamente. Desarrollemos entonces varios elementos.

En primer lugar, entendemos que cualquier fuerza sindical necesita de la unión total de los trabajadores asociados. Esta unión necesita a su vez de un punto de encuentro que inicialmente debe emparentarse con lo que promovían los viejos sindicatos ingleses, es decir la defensa -corporativa- de la profesión, incluida la lucha salarial y las condiciones de trabajo.

En segundo lugar, ese punto de partida asociado al interés común deberá necesariamente trascender su lugar como recorte de la totalidad de las relaciones productivas y deberá, progresivamente, agregar elementos de comprensión -teórica- para el análisis de las prácticas. Esto significa, educar políticamente al trabajador, y esencialmente al nobel trabajador, para que comprenda, entre otras cosas, que la pérdida del salario real asociada a la reducción del presupuesto en educación no es una medida aislada, sino que es parte de una estructura productiva que desvía capitales hacia otros sectores con la intención de activarlos, debido al lugar que ocupan en el aparato productivo neoliberal al que estamos sometidos. Hablamos de educar al educador, entonces. Algo de lo que mucho se habla y poco se hace.

En tercer lugar, y como decíamos, cuando el modelo productivo es tan abiertamente neoliberal, lo que interesa no es más que la producción y el consumo, el movimiento y la circulación de los capitales dentro del Estado y con la mínima intervención del propio Estado. La idea central es dejarse llevar por las dinámicas del mercado sin alterarlas. Parar la educación por un día afecta poco estas dinámicas.

No obstante, y cuando la problemática que puede conllevar una medida sindical no queda de manifiesto en la movilidad de capitales, es decir no afecta las dinámicas productivas internas, suelen aparecer estrategias políticas de parte de los gobiernos de turno que desvían el foco y que se proponen instalar prácticas y discursos de odio y de ataque, sin sentido, que caen intencionalmente en el trabajador.

Decir que parar en educación es dejar a los niños sin comida es instalar un debate inexistente, que desplaza a la institución de su hacer real y desplaza al docente de sus menesteres al servicio de la construcción de un proyecto político educativo nacional, de la formación de ciudadanos, y los pone como meros “alimentadores” de niños. No decimos con esto que el niño no deba comer en la escuela ni mucho menos, lo que decimos es que la dimensión ontológica de la escuela no se asocia a la alimentación, problemática de la que sí debería ocuparse el Estado ya que se vincula con problemas de génesis estructural.

Además, todos sabemos que hay mucha gente que no puede comer como debería, y gran porcentaje de ellos no van a la escuela. Sería más sensato atender el problema de las ollas populares sostenidas a pulmón y sin apoyo del Estado, que mandar a los “carne de cañón” del gobierno a decir estas barbaridades.

Por otra parte, como expresábamos al principio y esto es tal vez lo más importante, instalar estos debates en la sociedad no tiene jamás como sentido último presentar a la escuela como comedores. No se conforma solamente con eso. Lo que se propone es instalar la lucha obrero-obrero, es poner al pueblo trabajador en contra del docente trabajador, es instalar el discurso del docente vago, zurdo y sindicalista.

En definitiva, es agrandar la brecha que ellos mismos generan, promueven y esconden en sus discursos, pero reproducen en sus prácticas. Es además promover contradicciones inexistentes, falsas y fácilmente cuestionables, que serán superadas en tanto nos ocupemos de construir la educación sindical relegando las dinámicas y los intereses partidarios y pensando definitivamente en el trabajador, en el lugar del trabajador en el mundo y en el sistema productivo neoliberal.

Un último punto. Estos personajes mediáticos que hoy sueltan al ruedo buscando instalar discursos, se bañan de falsas filantropías, se describen como el nuevo mesías y dicen -pero no lo hacen- ocuparse de los problemas reales de la pobreza y de la protección de los más necesitados. El personaje del “filántropo de partido” es el peor de los vestigios de la distribución desigual de capitales y de poder, es la expresión inocua de los privilegiados de profesión “políticos” que reducen su práctica al mármol y el escritorio y que escapan al barro, porque su ser social ni siquiera conoce el barro, salvo como parte del submundo de los de abajo, de los pobres a los que, en el mejor de sus discursos, parecen venir a dar una mano.

*) Licenciado en Educación Física. Magister en Didáctica de la Educación Superior.

Posgrado en Didáctica de la Educación Superior. Actual Director Coordinador de Educación Física de CEIP Maldonado.

Integrante de la línea "La Educación Física y su Enseñanza" adscripta al grupo “Políticas Educativas y Formación Docente. Educación Física y Prácticas Educativas”.