Lo sorprendió la Policía luego de recibir información que daba cuenta que a contramano, llevaba sospechosamente una moto de tiro por calle Simón del Pino. En otro caso, a un joven de 20 años le encontraron dos motos robadas en su casa, pero a falta de elementos probatorios de que las haya robado, lo penaron por receptación.
Tiene 26 años y había utilizado la llave del apartamento que permanece en recepción. Aunque devolvió el dinero hurtado, igualmente fue denunciado ya que además, en otra ocasión se había llevado un teléfono celular.
Personal de la URPM de la Zona Operacional 3 intervino en un siniestro de tránsito entre un automóvil y una motocicleta ocurrido en San Carlos. Durante el procedimiento, al conductor de la moto le encontraron 48 gramos de clorhidrato de cocaína. A todo esto, en Maldonado, fue desarticulada otra boca de venta de drogas en barrio Odizzio y dos sujetos fueron condenados.
En el marco de la operación “Toyus”, llevada adelante por Investigaciones de Zona 2, se logró identificar y detener a un argentino de 49 años como presunto autor de hurtos cometidos en el interior de vehículos en Punta del Este, mediante el uso de dispositivos electrónicos inhibidores de alarmas.
Otra octogenaria fue víctima de una estafa bajo la modalidad del cuento del tío en San Carlos. Los investigadores lograron identificar a los responsables tras tareas de análisis e intervención operativa. Uno de los involucrados fue condenado y penado con 6 meses de libertad a prueba, mientras que el otro individuo fue penado con 15 meses de prisión. Uno de los imputados, ya había perpetrado otras dos estafas.
Uno de ellos fue atrapado in fraganti delito en el barrio Inve de la ciudad de Maldonado, donde con total impunidad había instalado una escalera para hurtar cables. Otro individuo provocó daños y robó distintos materiales en varias subestaciones de la empresa energética en Maldonado y Punta del Este.
El procedimiento fue realizado por la Brigada Departamental Antidrogas a partir de datos sobre un sujeto que se dedicaría a la comercialización de drogas. Tras su detención, en el allanamiento a su casa en Punta Colorada le descubrieron 10 plantas de cannabis. Otro individuo, también detenido en Piriápolis, está formalizado por porte ilegal de arma de fuego y municiones, aunque en su casa, encontraron elementos habituales de los vendedores de drogas.
Todo comenzó la madrugada del jueves 15 de enero, cuando el conductor de un coche hizo caso omiso a las señales para que detuviera la marcha en un control instalado en Parada 7 de la Playa Mansa. Los fugitivos, circulando a contramano terminaron chocando de frente a otro coche, en la rotonda ubicada frente a la terminal de ómnibus de la península.
Se trata de un sujeto con varios antecedentes penales por hurtos en la misma zona de la costa quien, por el momento está formalizado y con arresto domiciliario total, portando tobillera electrónica.
Se hizo del vehículo en pleno centro de la ciudad y huyó en dirección a Piriápolis por Ruta 37, pero tomó un camino vecinal no asfaltado que desemboca en camino De Los Arrayanes, donde despistó. Abandonó la camioneta con varias roturas y huyó por montes y matorrales de la zona donde fue atrapado por la Policía.
El operativo se desató el lunes 12 de enero, y desembocó en la detención de 8 personas: 4 adolescentes y 4 mayores. Horas más tarde, fueron detenidos otro mayor de edad y un adolescente, quienes se encontraban requeridos en el marco de averiguaciones por hurtos de motocicletas. Además, se incautaron armas, drogas y varias motos robadas, algunas de alta cilindrada.
Desde el año 2002 ha cometido innumerables robos, aunque en la mayoría fue atrapado rápidamente y le imputaron “tentativa”. Ahora fue detenido portando un revólver calibre .357, un teléfono celular y una bicicleta, pero estaba requerido por un intento de hurto de junio de 2024.
Ocurrió en la ciudad de Pan de Azúcar y terminó con un hombre de 35 años condenado por lesiones personales. En otro caso, en la ciudad de San Carlos un individuo “se metió” en la casa de una mujer con la que tenía una relación de pocos días, y la comenzó a agredir y amenazar.
Los condenados, dirigían dos puntos de venta de sustancias estupefacientes en el barrio Maldonado Nuevo. Entre lo incautado durante los allanamientos realizados días atrás, se recuperó una moto hurtada en el año 2024.
El individuo de 31 años, ya había estado privado de la libertad por otras estafas cometidas en 2023. Contactaba a las víctimas mediante plataformas de ventas y enviaba comprobantes falsos de depósitos bancarios. Estas, creyendo que los depósitos se habían realizado, entregaban los productos que vendían, tratándose muchas veces de teléfonos celulares y laptops de alta gama.