La gremial manifestó su preocupación por la reducción de $26 millones anuales prevista para el Ministerio de Turismo a partir de 2027, en el marco de la Rendición de Cuentas que actualmente se encuentra a estudio del Parlamento.
Desde la gremial señalaron que comprenden las restricciones fiscales y la necesidad de atender prioridades sociales impostergables, pero advirtieron que debilitar las políticas de promoción y desarrollo turístico no contribuye a resolver esos desafíos, ya que limita la capacidad de crecimiento de una actividad que genera recursos para sostenerlos.
Según datos difundidos por la Cámara Uruguaya de Turismo (CAMTUR), el turismo representa más del 6% del PIB, genera más de 122.000 puestos de trabajo y aporta más de US$ 2.040 millones en exportaciones, con impacto en miles de pequeñas y medianas empresas vinculadas a la hotelería, la gastronomía, el transporte, el comercio, la cultura y los eventos en todo el país, incluido el interior profundo.
La cámara remarcó que la reducción se aplica sobre un Ministerio que ya cuenta con recursos limitados y cuyo presupuesto perdió peso real durante más de una década. La recuperación iniciada con el Presupuesto Nacional aprobado en 2025 había sido valorada como positiva, aunque insuficiente para revertir ese deterioro.
CAMTUR sostuvo además que Uruguay compite por turistas, inversiones, conectividad y eventos internacionales con países que destinan recursos significativamente mayores a la promoción turística, por lo que mejorar la gestión e incorporar tecnología no sustituye los recursos necesarios para competir.
Citando el Monitor de Turismo elaborado por CERES, la gremial indicó que cada dólar adicional invertido en promoción turística genera aproximadamente US$ 6,5 de recaudación directa y cerca de US$ 10 al considerar los efectos indirectos.

