En la vivienda inspeccionada, se encontraron distintos efectos producto de dos hurtos cometidos en el balneario de los cerros. El dueño de casa ya tenía varios antecedentes por distintos delitos cometidos en la misma zona a lo largo de los años.

 

El lunes 16 de febrero, investigadores de la Zona Operacional 1, con anuencia de la Fiscalía de 5° turno, se constituyeron en una casa ubicada sobre Ruta 37, en Pueblo Obrero, ya que una denuncia anónima recepcionada por la Policía daba cuenta de la posible existencia de efectos hurtados en la zona.

Realizada la inspección del lugar, se incautaron herramientas varias, electrodomésticos y dos bicicletas, en tanto se detuvo a José Mauricio Barboza Olivera, de 31 años y poseedor de antecedentes penales por delitos cometidos años atrás en la zona de Piriápolis, aunque nunca le pudieron imputar el delito de hurto.

Posteriormente, al efectuarse la búsqueda de denuncias por hurtos en la zona, se hicieron presentes dos víctimas, quienes reconocieron parte de los efectos incautados como de su propiedad. Enterada la Fiscalía de 5° turno, dispuso la conducción de Barboza Olivera a esa sede en la ciudad de Maldonado.

En la mira

El lunes 9 de febrero, la Policía fue informada que en una casa ubicada sobre Ruta 37, en Pueblo Obrero, se estarían acopiando efectos de dudosa procedencia y presuntamente hurtados. Era la casa del sujeto que posteriormente fue detenido y sometido a la Justicia, que lo terminó formalizando.

Lo recuperado era producto de un hurto cometido el miércoles 21 de enero en una casa de familia de Piriápolis, y de otro perpetrado el martes 3 de febrero de una obra en la misma ciudad. Sin embargo ni con los elementos probatorios obtenidos ni durante la indagatoria, se pudo probar que el detenido haya cometido los robos.

El mismo 16 de febrero, en horas de la tarde, José Mauricio Barboza Olivera fue conducido al Juzgado Penal de 11° turno, donde terminó formalizado por la presunta autoría de un delito de receptación, imponiéndosele como medida cautelar, la prisión preventiva por el término de 60 días en tanto se completa la investigación.

Hábil declarante

El lunes 11 de noviembre de 2024, sobre la hora 20.30 fue denunciado en la seccional policial 11ª, el hurto de una bicicleta en calle Tucumán, en la ciudad de Piriápolis. El damnificado aportó todos los datos y detalles del birrodado, hasta que tres días después surgieron novedades.

La mañana del jueves 14, una funcionaria policial que se desplazaba por calle Gabriel Pereira observó a un hombre que llevaba una bicicleta muy parecida a la robada, por lo cual se identificó y procedió a intervenirlo. Se trataba de José Mauricio Barboza Olivera, viejo conocido de la Policía.

El individuo fue trasladado a la comisaría de Piriápolis desde donde se dio cuenta a la Fiscalía de 4° turno que ordenó su traslado a Maldonado para ser indagado. Finalmente, Barboza Olivera compareció en la sede Penal de 4° turno, donde resultó condenado por un delito de receptación y penado con 6 meses de prisión.

A esa altura, ya contaba con 3 antecedentes penales, el último del lunes 17 de junio del mismo año, cuando le aplicaran una serie de medidas sustitutivas a la prisión, por la comisión de un delito de daño, en concurso fuera de la reiteración, con un delito de violación de domicilio, con un delito de lesiones personales.

Antes, el martes 22 de noviembre de 2022, también había sido penado con medidas sustitutivas, como autor de un delito de agravio a la autoridad policial, en reiteración real con un delito de daño contra la propiedad mueble o inmueble; mientras que en octubre de 2021 había sido imputado por la Ley de Faltas por conducir sin licencia.

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