Tiene 26 años y había utilizado la llave del apartamento que permanece en recepción. Aunque devolvió el dinero hurtado, igualmente fue denunciado ya que además, en otra ocasión se había llevado un teléfono celular.
El miércoles 21 de enero poco después de la hora 21.10, efectivos policiales del grupo PADO de la Zona Operacional 2 concurrieron a un edificio ubicado sobre calle Lenguas de Diamante, en el barrio Aydi Grill de Punta del Estel, desde donde se había solicitado la presencia policial tras descubrir a un empleado robando en un apartamento.
Precisamente el propietario de una unidad, tenía retenido a un joven que fue sorprendido mientras cometía un hurto dentro de la misma. Para sorpresa de todos, se trataba de J.G.B.P., de 26 años y carente de antecedentes penales, quien desempeña funciones en ese mismo edificio.
La víctima narró a los policías, que al regresar a su apartamento, notó al abrir la puerta que dentro había una persona. Sorprendido el ladrón, le dijo de quien se trataba y admitió haber hurtado dinero de una billetera, el que le devolvió en forma inmediata pidiéndole que no lo fuera a denunciar.
Luego se pudo saber que J.G.B.P. había hurtado un teléfono celular perteneciente a otro propietario del inmueble. El infiel empleado, había ingresado sin ejercer ningún tipo de violencia material ya que había utilizado la llave del apartamento que, como todas, se encontraba en la recepción del edificio.
Quedó detenido y fue trasladado a dependencias de la seccional 10ª de Punta del Este, desde donde la mañana del día siguiente, fue conducido a la Fiscalía de 2° turno donde lo indagaron. El mismo jueves 22 de enero, J.G.B.P. compareció en el Juzgado Penal de 11° turno donde lo condenaron.
El titular de la sede, le imputó la autoría de dos delitos de hurto agravados, en régimen de reiteración real, uno en grado de tentativa, siendo penado con 14 meses de libertad a prueba. Tendrá que presentarse una vez por semana ante la Policía y por 10 meses, realizar 2 horas semanales de tareas comunitarias.

