Desde el año 2002 ha cometido innumerables robos, aunque en la mayoría fue atrapado rápidamente y le imputaron “tentativa”. Ahora fue detenido portando un revólver calibre .357, un teléfono celular y una bicicleta, pero estaba requerido por un intento de hurto de junio de 2024.
La noche del domingo 11 de enero, efectivos del grupo PADO de la Zona Operacional 2 efectuaban recorridas en prevención del delito por calles internas del barrio de los realojados del ex asentamiento Kennedy, cuando vieron circulando en una bicicleta a un individuo que tenía requisitoria pendiente.
Cuando procedieron a darle la voz de alto para su identificación y registro, se dio a la fuga, primero en el propio bi rodado, pero luego a pie hasta que pudo ser interceptado y detenido. Se trataba de “El Patón” Yonathan Darwin Rodríguez Cassinelli, de 42 años y poseedor nada menos que de otros 16 antecedentes penales.
Al ser revisado, en un morral llevaba un revólver marca Smith & Wesson calibre .357 Magnum con dos proyectiles, en tanto segundos antes se había descartado de un teléfono celular. Fue trasladado a dependencias de la seccional 10ª de Punta del Este, donde surgieron datos sobre anteriores andanzas.
Estaba requerido por Investigaciones de Zona 4 desde el sábado 1° de junio de 2024, por haber provocado daños en una ventana de una vivienda de balneario El Chorro, a la que habría intentado ingresar para cometer un robo. Durante su detención, lesionó en el dedo meñique de la mano derecha una Policía que radicó denuncia.
El lunes 12 de enero, tras prestar declaración en Fiscalía, compareció en el Juzgado Penal de 4° turno donde fue condenado como autor de un delito de porte de arma en lugares públicos en concurso formal, con un delito de porte de arma por reincidente, con un delito de hurto especialmente agravado en grado de tentativa.
“El Patón” Yonathan Darwin Rodríguez Cassinelli, a pesar de la enorme cantidad de antecedentes penales que lleva a cuestas, y de haber sido imputado por tres delitos diferentes, fue penado solamente con 8 meses de prisión. Por la agresión a la funcionaria policial no hubo ninguna imputación.
Los otros 16
En horas de la madrugada del martes 5 de julio del año 2022, un llamado al teléfono de emergencias 9-1-1 de la Policía, dio cuenta de un hurto con moradores que recién se había cometido en una residencia ubicada en avenida Louis Pasteur, en la zona del barrio Parque del Golf de Punta del Este.
La denunciante, dijo a la Policía que sintió ruidos en la planta baja y luego constató la rotura de un vidrio de la puerta posterior, y que la principal estaba abierta. Una rápida movilización de efectivos de varias reparticiones, desembocó poco después en la detención de “El Patón” Rodríguez Casinelli.
Cayó en manos de efectivos de Investigaciones de la Zona Operacional 2, en proximidades del entonces asentamiento del barrio Presidente Kennedy, llevando una serie de objetos que coincidían con los denunciados como robados, aunque se mantuvo un total hermetismo en torno a sus características.
Jonathan Darwin Rodríguez Cassinelli, fue conducido a dependencias policiales donde quedó a disposición de la Fiscalía de 2° turno. Aunque haciéndose el desentendido en ningún momento admitió haber sido responsable del robo denunciado, fue llevado a comparecer en la sede Penal de 11° turno.
Al falta de pruebas para imputarle el robo, “El Patón” resultó condenado como autor de un delito de receptación, y fue penado, increíblemente y a pesar de sus múltiples antecedentes, a 6 meses de libertad a prueba, por lo que debió cumplir solo con las obligaciones previstas para estas penas.
Desde entonces y hasta ese año, no había aparecido en las crónicas policiales, pero volvió finalmente a sus andanzas. Anteriormente, el 19 de junio de 2017, cuando todavía regía el Código Penal anterior, también fue procesado como autor de dos delitos de hurto agravados y un delito de receptación.
Antes, el 5 de agosto de 2016 lo habían procesado por hurto especialmente agravado, en grado de tentativa, con un delito de extorsión; pero el 19 de agosto de aquel mismo año, una vez más le imputaron hurto especialmente agravado por la penetración domiciliaria, con un delito de receptación.
Imparable a esa altura, el 25 de abril de 2013 otra vez había resultado imputado por la autoría de dos delitos de hurto especialmente agravados, y el 10 de septiembre de 2014 por un delito de hurto especialmente agravado por la penetración domiciliaria. Pero ya contaba con otra serie de antecedentes.
El 5 de marzo de 2010, fue procesado por otro delito de hurto especialmente agravado en grado de tentativa; el 29 de septiembre de 2011 fue imputado por un delito de hurto especialmente agravado; y el 31 de agosto del año siguiente nuevamente por hurto agravado en grado de tentativa.
El 16 de noviembre de 2006 nuevamente fue procesado por un delito de hurto en grado de tentativa, y el 10 de agosto del año siguiente por receptación; el 15 de septiembre de 2008 otra vez por tentativa de hurto agravado; y el 17 de agosto de 2009 fue procesado por otro hurto especialmente agravado.
El primer antecedente de este escurridizo ladrón, se remonta al 7 de abril del año 2002, cuando fue procesado por un delito de hurto agravado en grado de tentativa; el 29 de julio de 2004 fue imputado por otra tentativa de hurto, y el 23 de diciembre del año siguiente por receptación.

