Efectivos del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) de la Zona Operacional II detuvieron a L.M.R., poseedor de antecedentes penales, y constataron que llevaba 52 gramos de una sustancia que a la postre se confirmó que era cocaína.
Tras declarar ante Fiscalía, L.M.R. fue llevado a audiencia judicial, donde se dispuso su condena como autor de un delito de suministro de estupefacientes, a la pena de dos años y un mes de penitenciaría.

