El sindicato de trabajadores de Ute emitió en los últimos días un comunicado, en el que señala que “los graves hechos de público conocimiento ocurridos en las últimas semanas” no son producto del azar, ni de hechos excepcionales, sino la consecuencia directa de una política sostenida de recortes, desinversión y vaciamiento de áreas clave de la empresa.
Aute señala en un extenso comunicado que, “en los últimos dos meses se produjeron al menos tres eventos de enorme impacto público: el incendio del 7 de diciembre en la estación MVJ, donde se vio afectado un transformador de alta tensión; el aumento exponencial de fallas en la red eléctrica como consecuencia de la alta demanda de energía a fin de año; y los severos daños provocados por el temporal del 10 de enero”.
“Estos episodios generaron múltiples cortes de energía en todo el país, afectando a miles de usuarios y usuarias durante horas, exponiendo a la población a situaciones de riesgo eléctrico en la vía pública y perjudicando seriamente la actividad de comercios e industrias”, señala el gremio.
Asimismo, subraya que desde hace una década “denunciamos que la falta de inversión en mantenimiento, la postergación de obras de mejora y ampliación del sistema, y la alarmante falta de personal en los sectores operativos estaban llevando a Ute una situación crítica”, lo que incrementa las fallas y las demoras en la reposición del servicio.
Esa falta de inversión, según Aute, lleva a que, “una empresa estratégica como Ute, históricamente reconocida por su eficiencia y que crece de forma constante junto con la demanda eléctrica del país, ve deteriorada su imagen pública y su capacidad de respuesta, mientras se pone en riesgo la continuidad y la calidad de un servicio esencial…”.
Más adelante, se destaca que, “pese a este escenario, la gran mayoría de los servicios afectados fueron restablecidos gracias al compromiso y al esfuerzo extraordinario de los trabajadores y trabajadoras, que han cumplido jornadas de hasta 16 horas diarias, trasladándose desde distintos puntos del país para cubrir las zonas más afectadas…”.
Finalmente, desde Aute plantean la necesidad de:
“Un aumento real del presupuesto y de la inversión pública para renovar y fortalecer el sistema eléctrico; recursos suficientes que garanticen condiciones de trabajo seguras y adecuadas; y el ingreso inmediato de personal para cubrir la enorme cantidad de vacantes existentes”.

